BRONCA EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
16 dic. 2010
Bronca en la votación del estado de alarma por la negativa de Bono a abrir la puerta a los diputados ausentes
ELPLURAL.COM
Finalmente el Gobierno ha conseguido el respaldo del Congreso de los Diputados a la prórroga del estado de alarma con una bronca inesperada en el inicio de la votación por la negativa del presidente de la cámara, José Bono, a abrir la puerta a los diputados ausentes. El resultado final fue de 180 votos a favor, 9 en contra y 131 abstenciones. El PP se abstuvo en la votación.
Justo cuando se iba a iniciar la votación, Bono llamó al orden a varios diputados del PP que protestaban porque las puertas estaban cerradas y algunos compañeros se habían quedado fuera, entre ellos, el portavoz del PP de Exteriores, Gustavo de Arístegui. El presidente del Congreso llegó a recriminar a los diputados del PP Eugenio Nasarre y Juan Manuel Albendea su actitud. "Silencio y respeto a la cámara", reclamó reiteradamente al tiempo que criticó que los ausentes no estuvieran en el hemiciclo como era su obligación. "Tengan la bondad de aquietarse al reglamento y a quien lo interpreta. No se van a abrir las puertas", sentenció Bono, quien leyó a los diputados la parte del reglamento referida a la obligación de los diputados a estar presentes en los Plenos y las Comisiones. "Si estuvieran, no tendrían que llamar a la puerta", dijo.
"¡Acojonante!"
"¡Es vergonzoso! ¡Acojonante!", exclamó enfadado el portavoz de Exteriores del primer partido de la oposición, Gustavo de Arístegui, uno de los que se quedó fuera de la votación. "Es un exceso de celo", añadía otro compañero de 'castigo'. "Le ha cogido gusto a eso de los tanques", apuntaba una tercera.
Actuación correcta
A la salida del hemiciclo, Bono se ha mostrado convencido de haber actuado de modo "correcto". Según ha explicado a los periodistas, ha preguntado al secretario general de la Cámara si se había hecho la llamada a votación en el tiempo adecuado. Al recibir una respuesta afirmativa y no obtener ninguna señal de los ujieres de las puertas, ha pedido cerrarlas como "hace siempre". "El timbre de la llamada a votación no se ha parado porque estaba sonando cuando las puertas se han cerrado --ha proseguido--. Eso no suele ser habitual, pero eso no exime que haya que abrirse las puertas cuando presidente ha llamado a votación".
El PP se abstiene
En cuanto al debate, Soraya Sáenz de Santamaría, la portavoz del PP intervino en la Sesión del Pleno, después de hacerlo el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, que tuvo el encargo, en nombre del Gobierno, de solicitar la prórroga del estado de alarma hasta el próximo 15 de enero. Sáenz de Santamaría achacó al Gobierno la responsabilidad de la medida, según dijo, “por su incompetencia".
Zapatero, finalmente, ha acudido
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuya presencia no se esperaba, porque tiene cita en la Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea, acudió finalmente a la votación.
En Navidades, 100.000 vuelos
El ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, defendió la necesidad de la prórroga del estado de alarma en unas fechas tan críticas para la navegación aérea, en las que los aeropuertos españoles gestionarán un total de 100.000 vuelos que afectarán a 2,5 millones de pasajeros internacionales. “Una situación similar a la ocurrida el día 3 sería catastrófica”, subrayó.
"La recuperación de la navegación no está garantizada"
Jáuregui afirmó que persisten las circunstancias que generaron la medida, y “la recuperación de la navegación aérea no esta garantizada”. Pero, además, agregó que hay elementos que se han agregado, como “las diligencias abiertas en varias Fiscalías para investigar los hechos, por ser los mismos presuntos constitutivos de delitos de sedición; y como la incoación de expedientes laborales por parte de Aena a todos los controladores que abandonaron su puestos de trabajo para sancionar su conducta”, precisó.
La obligación del Gobierno
El ministro explicó que la sociedad no ha recuperado la sensación de normalidad, “una inquietud –puntualizó- que comparten tanto los ciudadanos como los sectores de la navegación aérea”, y el Gobierno tiene la obligación garantizar su óptimo funcionamiento “en días tan importantes y sensibles para los españoles y la economía”.
No se vulneran derechos de los españoles
Ramón Jáuregui negó que con el estado de alarma se vulneren derechos de los españoles, ya que “su ámbito de aplicación queda limitada a las torres de control de los aeropuertos y afecta sólo a los controladores aéreos”, precisó.
Los controladores conservan sus derechos
“Los derechos fundamentales de los españoles no resultan dañados, al contrario, quedan garantizados”, dijo el ministro de Presidencia, que defendió que tampoco quedan menoscabadas las garantías de los controladores. “Lo que significa la alarma es que están sometidos a la obediencia militar, pero siguen siendo personal civil, todos sus derechos siguen intactos, incluida su negociación colectiva, su libertad de expresión y sus derechos sindicales”, argumentó Jáuregui.