CAMPS CONSIDERA SU TRAYECTORIA COMO IMPRESIONANTE
22 mar. 2012El expresidente del gobierno valenciano Francisco Camps asegura estar "más preparado que nunca" para ser "presidente de la Generalitat valenciana o del Gobierno" y reivindica su trayectoria política como un "cursus honorum romano". "No he llegado a ministro, pero he estado cerca", afirma en una entrevista en Telva, de la que la revista adelanta una primera parte en su edición digital. "Fui concejal del Ayuntamiento de Valencia y arreglé el tráfico en la ciudad. Y mire, aquí ya no existen los atascos. He sido consejero en el Gobierno valenciano, diputado nacional, vicepresidente del Congreso, delegado del Gobierno, presidente de la Generalitat valenciana... No he llegado a ministro, pero he estado cerca. Empecé ordenando el tráfico y terminé dirigiendo todo el escenario, que es lo bonito, lo que a mí me gusta. Es que al final mi bagaje es impresionante...", afirma en la entrevista, recogida por Europa Press. Camps recalca que "jamás" ha pensado alguna vez en abandonar la política y señala que pronto decidirá su futuro profesional. "Con traquilidad, Dios dirá", afirma, para destacar, preguntado por cuál ha sido su mayor pecado, que "ninguno".
En esta línea, cree que la imputación en la 'causa de los trajes' derivada del 'caso Gürtel' no le va a pasar "ninguna" factura, "absolutamente" porque ha demostrado "que la convicción derrota a cualquier tipo de presión". "Las dudas que cualquiera tuviera sobre mí están disipadas. Yo tengo la conciencia muy tranquila, y se ha demostrado que siempre dije la verdad", defiende. El expresidente de la Generalitat habla del proceso judicial en el que resultó absuelto, y lo califica como "dantesco". Así, dice que cuando se publicó la primera información en relación con este caso sabía que su "condena estaba escrita" y que el camino para demostrar su "honor" sería "largo y duro". El exjefe del Consell asegura que es "muy duro" aguantar la presión durante dos meses sentado en el banquillo y recuerda las llamadas al orden del presidente del jurado durante la vista. "Me llamaron varias veces la atención porque claro, llega un momento en que te acostumbras y te relajas un poco. Pero aquello era dantesco. Ese señor Crespo esposado, que no llevan así ni a los presos etarras. Esos supuesto amigos míos que pululaban por allí... Pero en fin.
A veces no me contuve y le dije al juez un par de cosas tan fuertes que después me iba riendo yo solo en el coche", apunta. En el momento en que oyó que el jurado le declaraba no culpable, subraya que sintió una satisfacción "inmensa y di gracias a Dios. Han sido tres años difíciles, pero eso no me ha impedido seguir trabajando por la Comunidad Valenciana. Gané las elecciones por la mayoría más amplia jamás obtenida. Sacamos más de medio millón de votos al PSOE".