Córdoba se somete a un examen para la historia

 

 

 

Edición impresa en PDF

 

Córdoba se va a someter mañana a su examen más importante de este nuevo siglo. Nada menos que está en juego la posibilidad de situarse entre los escogidos para aspirar a ser la capital europea de la cultura en el 2016. Ese año está presente en el sueño de los cordobeses desde que en el 2002 se empezase a forjar la candidatura, y en el anhelo de que se va a conseguir se sostienen las esperanzas de los ciudadanos para que el relanzamiento de la ciudad sea posible y que muchas de las cuentas pendientes en infraestructuras reciban el empujón definitivo. Es decir, más allá de poder disfrutar de un periodo de efervescencia cultural durante el tiempo en el que Córdoba abandere la cultura en el viejo continente, lo que se empieza a decidir mañana en el Museo Reina Sofía de Madrid va a ser el futuro de la ciudad, en su más completa dimensión. Córdoba ha apostado como pilares de la candidatura por tres factores en los que el legado histórico y la ilusión colectiva le colocan en situación de privilegio en la parrilla de salida con respecto a las otras 15 candidatas. Por un lado, el dossier que va a exponer la delegación que encabezará el alcalde de la ciudad, Andrés Ocaña. Bajo el título "Las Constelaciones de Córdoba: el futuro activado por el pasado", hace referencia al legado histórico que ya en su día fue catalogado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad y a su posición ancestral como lugar de convivencia de culturas. Córdoba es ejemplo de mestizaje de corrientes artísticas y de pensamiento. Por otro lado, la candidatura quiere convencer de que su presente cultural no se ha dormido en la riqueza patrimonial que heredó del pasado, sino que los animadores culturales de la ciudad están apostando por líneas más vanguardistas, una evolución que se pone en escena en certámenes como el festival Cosmopoética o Eutopía. En tercer lugar, Córdoba ha reforzado su propuesta en el amplio respaldo social con el que ha contado en estos ocho años de elaboración de su candidatura, resultado, como ha valorado Ocaña, de "una ilusión colectiva". En este lapso, la candidatura Córdoba Capital Cultural 2016 ha logrado un amplio respaldo ciudadano, con un total de 136.000 adhesiones, entre las que se suman personas anónimas que han manifestado con su rúbrica su respaldo y también premios nobel, artistas, políticos de renombre (el propio presidente Zapatero dijo en una entrevista concedida a Diario CORDOBA el 16 de febrero del 2008: "Apoyamos que Córdoba sea declarada Capital Cultural Europea en el 2016") y, en general, personalidades de todos los ámbitos de la vida pública. Por una vez, las tres fuerzas políticas representadas en el Ayuntamiento, colectivos culturales, empresariales y el movimiento vecinal se han tomado de la mano para avanzar juntos por un mismo proyecto. Córdoba Capital Cultural no es una propuesta elitista, sino compartida por todos los cordobeses.

mini_banner.jpg

 

 

 

 

FUENTE:DIARIO CORDOBA

Regresar al inicio