HASTA SIEMPRE, PRESIDENTE

El presidente andaluz, José Antonio Griñán, ha asegurado tras comunicar al Consejo de Gobierno su renuncia al cargo que toma esta decisión para propiciar un "cambio generacional" en la Junta "que sintonice mejor con la sociedad de hoy" y para "preservar" al Ejecutivo autonómico de la "erosión" y el "daño" que ha causado a su imagen el hecho de que el debate público haya estado "monopolizado en los últimos meses de forma injusta sobre el presidente de la Junta y su relación con el caso" de los expedientes de regulación de empleo (ERE) fraudulentos.

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   En una comparecencia pública en el Palacio de San Telmo, Griñán, que no ha ocultado que en su renuncia han influido también factores personales y familiares que le han obligado a "acelerar los tiempos", ha manifestado que no contempla, en absoluto, su imputación en el caso de los ERE, porque "no hay ninguna figura delictiva que se me pueda imputar". "Todavía no se qué se le puede imputar a Griñán", ha sentenciado.

   Ha señalado que es mucho el "daño personal" y familiar que se le ha hecho con la utilización de este asunto. "Pero, sobre todas las cosas, me duele el daño a la Junta de Andalucía y, por eso, hoy doy un paso atrás con el que pretendo favorecer que este asunto deje de entorpecer la política cotidiana", ha indicado José Antonio Griñán.

   Ha incidido en que ha considerado necesaria su renuncia, no solo para propiciar el cambio generacional, sino además para sacar a Andalucía y a la Presidencia de la Junta de un debate que está siendo "un obstáculo para luchar contra la crisis, tarea en las que tienen que estar puestos ahora mismo todos los esfuerzos".

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