¡hagan juego,españoles! - por Román Fernández
21 oct. 2012Ya en tiempos de VOLTAIRE, este decía que los españoles habíamos inventado una nueva forma de pagar impuestos, refiriéndose a la lotería nacional. Tras la legalización de los juegos en España, allá por el comienzo de la democracia, convertimos a España en un gran casino. Hizo que muy pocos años después empezara a nacer una patología creciente en el mundo de las adicciones; la ludopatía, una enfermedad que gravita sobre los juegos de azar. Ciertamente han sido muchas las administraciones públicas que nunca han querido ver esta realidad. Frente a las demandas de los jugadores patológicos, mas de 1.000.000 de españoles, llamando la atención sobre su padecimiento, esta la 7ª potencia económica del país, ya en 2001 en la que los 4 billones de pesetas que habíamos jugado entre todos, supusieron unos ingresos directos de 2,4 billones de pesetas para el erario público.
Los españoles somos grandes amantes de probar la suerte, y es por ello que nos hemos convertido en el país que más invierte en el juego en todo el mundo. Esto ha supuesto un incremento progresivo de personas y familias que sufren los destrozos de la ludopatía. Familias rotas por la ruina económica, los daños judiciales por robos, estafas, apropiaciones indebidas, desfalcos, despidos, separaciones… un daño social que solo las administraciones socialistas de Andalucía quisieron poner a la altura del resto de las adicciones y así lo hicieron con la ley de 1998 sobre drogas y juego. De todas maneras hoy pocas personas, dejan de admitir que esta adicción esta tristemente asentada en las peores realidades de la enfermedad en España.
La máquina tragaperras se convirtió en la reina de la fiesta, precisamente por la dejadez a propósito de su regulación. Los bingos y los casinos debido a la dificultad de acceso, contribuyeron menos y sobre todo debido a la restricción publicitaria que solo permitía que se publicitaran juegos, denominados pasivos, en los cuales media el tiempo entre la apuesta y el premio conseguido, como son la lotería, el cupón, la loto, etc. Hicieron un menor daño.
El gobierno actual, ávido por lograr recaudar lo máximo acosta de lo que sea, quiere explotar al máximo la gallina de los huevos de oro, caiga quien caiga. Han convertido a los medios de comunicación en un continuo ir y venir de propaganda de todo tipo de juegos. Su filosofía está muy clara al respecto, cuanta más promoción más juego y cuanto más juego más ingresos. Las compañías de los juegos “ on line “ se están apresurando para liderar el mercado de cuantiosos beneficios y todos, los gobernantes y los empresarios, sabedores de los perjuicios que eso va a proporcionar a innumerables familias. Todos saben que la proporción de personas que llegan a las asociaciones de autoayuda por los perjuicios de estos juegos están creciendo de forma exponencial. Todos saben que las ruinas que están provocando por el rayito del golpe de suerte, son monstruosas y lo van a ser más. Todos saben que el caldo de cultivo de la crisis actual está colaborando en esta promoción. Y ninguno de estos sabiondos querrá luego saber nada de las consecuencias que todo esto está teniendo sobre los españoles.
Están dispuestos a sacarnos la sangre a sabiendas, espero que ningún inocentón tipo “ WERT “ o ninguna listilla tipo ESPERANZA AGUIRRE la de las vegas españolas, digan que no sabían de las consecuencias de todo esto. Lo saben y lo hacen porque saben que sobre esta pata descansara mucha economía del mal futuro que le deparan a España y a los españoles. Saben que cualquier juego en donde no medie tiempo entre la apuesta y el resultado es tremendamente adictivo. No soy adivino al saber que en no menos de 5 años se triplicaran los casos de españoles adictos a los juegos de azar, de familias trituradas por la ambición humana que no tiene freno. Hay culpables todos aquellos que dicen ¡hagan juego, españoles!
Román Fernández ( MÉDICO DE A.C.O.J.E.R)