Los mandos policiales "decidieron" proteger Génova antes que ayudar a los antidisturbios heridos
24 mar. 2014#MarchasDignidad
Hubo órdenes de proteger la sede del PP antes que ayudar a los policías heridos. Así lo señalan el sindicato de los policías nacionales dos días después de las masivas marchas por la dignidad.
MALA GESTIÓN DEL 22M
"Hubo errores en la dirección y toma de decisiones, que no se ajustaron a la evolución de los acontecimientos y que supusieron el abandono de un grupo de 15 compañeros a merced de cientos de violentos", señala el portavoz del Sindicato Independiente de la Policía, Alfredo Perdiguero a atualcanceblog.es.
ÓRDENES EXPRESAS, DESASTRE ABSOLUTO
Las órdenes expresas de que se aguantara en lugar de cargar produjeron una situación de absoluto desamparo para el Grupo VII de las Unidades de Intervención Policial (UIP), el que quedó atrapado cerca de la salida de Renfe del Paseo de Recoletos con la Plaza de Colón.
"Cayeron todos, les llovían piedras, toda clase de proyectiles, les atacaban con barras de hierro. Durante ocho minutos estuvieron solicitando apoyo sin que se les prestara por ninguno de los otros grupos en las proximidades, unido a la orden de no utilizar los medios de que dispones dejó a los agentes en completa indefensión", explica Perdiguero, que ha solicitado el cese del Comisario General de Seguridad Ciudadana y el Jefe de las UIP de inmediato por "impedir que otros efectivos acudieran en su apoyo".
Lo cierto es que varias unidades se encontraban desplegadas cerca: unas ubicadas en las proximidades del Ministerio del Interior, en otro extremo de la plaza de Colón, y otras en la calle Génova, que custodiaban la sede del Partido Popular. A ninguna se le permitió abandonar su puesto.
Los agentes señalan que son ya tres manifestaciones en Madrid en las que se les prohíbe utilizar el material antidisturbios, como el lanzamiento de pelotas de goma, y que se les ha reducido el número de bocachas (escopetas de boca ancha para munición antidisturbios) por unidad tal y como informa eldiario.es en su edición de ayer