La niña paquistaní Malala Yousafzai, que sufrió un intento de asesinato por parte de los talibán paquistaníes, ha reclamado este miércoles el apoyo de Europa para garantizar el acceso a la educación de 57 millones de menores privados de ella en todo el mundo.

  "Un país con gente con talento y educada es el verdadero superpoder. No es el país con decenas de miles de armas. Cambiemos nuestro concepto", ha reclamado Malala en su discurso ante el pleno del Parlamento Europeo al recoger el "prestigioso" Premio Sájarov, que le ha otorgado este año la Eurocámara por unanimidad de todos los grupos en reconocimiento a su lucha a favor de la educación universal de las niñas en Pakistán, su país de origen y más allá.

 

   Malala ha dedicado el galardón "a los héroes anónimos de Pakistán y a la gente en todo el mundo que lucha por sus derechos humanos básicos" y ha asegurado que le animará a "continuar" su lucha.

   La menor, ataviada con un sari naranja y recibida con una gran ovación en el pleno de la Eurocámara, ha insistido en que el país más poderoso tiene que ser "el país con el nivel de alfabetismo más alto y el mayor nivel de gente educada" y aquel que "respete los derechos básicos" de su población y sea "un Estado igualitario para hombres y mujeres".

   "Insto a los países europeos a apoyar a los países que sufren, especialmente en Asia y Pakistán, porque Pakistán necesita ayuda en educación, comercio y desarrollo", ha reclamado la pequeña, que ha recibido el premio "con gran honor" tras recordar que este galardón lo han recibido previamente gente de la talla de Nelson Mandela y Kofi Annan y que le anima a continuar su "lucha".

   "Una juventud educada y con empleo puede perfilar y transformar el futuro de Pakistán. Como ser humano creo que para la supervivencia de todos, los más fuertes tienen que luchar por la supervivencia de los más débiles. Si dejamos a millones atrás nunca podremos tener éxito ni sobrevivir, aunque seamos los más fuertes", ha apostillado la joven.

   Malala ha dejado claro que es "alarmante" que 57 millones de menores en todo el mundo sean privados de educación. "No pueden ir a la escuela. Esto tiene que sacudir vuestra conciencia. Es difícil imaginar un mundo sin educación", ha apostillado.

   "Tengo esperanza de que unidos y con determinación podemos lograr nuestros objetivos y ayudar a los 57 millones de menores que nos están esperando. Estos niños no quieren un Iphone, un Xbox, una Playstation o chocolates. Sólo quieren un libro y un bolígrafo", ha recalcado.

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