POLEMICA EN EL PSOE- MELLADO INSISTE EN MIRAR SU OMBLIGO MIENTRAS PIDE LA DIMISION DE DURAN
25 jun. 2011EN UNA ENTREVISTA ECHA AL DIA DE CORDOBA, MELLADO HABLA ASÍ
"El PSOE está secuestrado por los intereses personales de unos pocos"
José Mellado sostiene que vivir fuera de la política le da una visión distinta de las cosas y desde su conocimiento de los entresijos del PSOE, del Ayuntamiento y de la Diputación asegura que es necesario abrir el debate ya y convocar congresos extraordinarios no sólo en Córdoba, sino en toda Andalucía, después del batacazo de las elecciones del 22-M.
Quien es uno de los antecesores en el cargo de Juan Pablo Durán sostiene que después de las elecciones, el actual secretario provincial del partido "no ha hecho autocrítica, lo que ha hecho ha sido autobombo".
-Desde su postura alejada ahora de la política, ¿cómo ve el panorama del PSOE después de las municipales?
-Mal, porque no se está debatiendo lo suficiente después de unos resultados catastróficos en Córdoba y en toda Andalucía en general. Aquí, particularmente, se está agachando la cabeza ante unos resultados que no se han analizado de forma coherente y los compañeros de la dirección provincial están más preocupados por su porvenir personal y de su puesto de trabajo que de las cuestiones de los ciudadanos. No se ha abordado el debate que hace falta.
-Sus primeras críticas surgieron a través de las redes sociales, ¿por qué usó este mecanismo para realizarlas?
-Ahora puedo decir lo que pienso porque no dependo de ningún cargo ni institucional ni orgánico y conozco cómo funciona el partido, por eso me da una pena tremenda que esté en esta situación. Creo que la ciudadanía necesita al PSOE, pero no a un partido que ahora está secuestrado por los intereses personales de unos pocos que impiden que el PSOE sea útil a la sociedad.
-Cuando habla de intereses personales, ¿se refiere al secretario provincial?
-No sólo a él, porque al final todos los compañeros que están en la dirección están pensando en su situación personal y piensan demasiado en su continuidad como diputados, delegados o concejales, y eso les impide hacer una reflexión transparente, sana e imprescindible, como corresponde al momento.
-Hace poco, Juan Torres declaraba a 'El Día' que se iba a su escuela porque él tenía dónde ir y criticaba el apego a los cargos y a los sillones que hay en el partido, ¿está usted en esa misma línea?
-Creo que el hecho de tener un cargo público o en el partido no debe impedir nunca que uno diga lo que piensa, tenga las consecuencias que tenga. Lo que ocurre es que en el PSOE de Córdoba y en el partido en general en Andalucía ha habido un clientelismo muy importante; antes aquí salía la gente y ponía en tela de juicio lo que decía la Ejecutiva, lo que decía el secretario provincial; no había el temor que hay ahora, porque estás instalado en ese clientelismo o porque tienes miedo a no seguir en el cargo público, por eso muchos callan.
-¿Quiere decir con esto que las críticas que se hacen 'sotto voce', que quienes dicen que falta debate, luego no se atreven a hablar en los órganos del partido por miedo a represalias? ¿Hasta dónde llega el miedo o el clientelismo si Durán aludió a la casi unanimidad que hubo en la aprobación de las propuestas la última vez?
-Primero habría que ver si en el último comité provincial estuvieron todos los compañeros y compañeras e incluso habría que preguntar si había quórum necesario para celebrarlo, porque por lo que yo he visto en las fotos había muy pocos representantes. Y es que hay gente del partido de toda la vida que ya no va a los comités porque no hay debate y los que van, la mayoría, tiene un cargo o son asesores en la Diputación o en los Ayuntamientos o en la Junta y no hablan por temor a perder sus puestos de trabajo. Por eso lo que te dicen off de récord luego no se atreven a manifestarlo en los órganos del partido.
-Existe la teoría, incluso miembros de la dirección provincial y de los órganos regionales lo han reconocido así, de que es mejor callar ahora y esperar a las autonómicas y a las generales que abrir crisis en las provincias que pudieran perjudicar al partido, ¿qué le parece esta postura?
-No sé si existen esas directrices, pero está claro que aquí hay un responsabilidad política y cuando los resultados no son buenos, la dirección no está capacitada para desarrollar el trabajo posterior. Y eso es así en un partido político, en una empresa y en la vida en general. Aquí la realidad es que el PSOE está en una situación de ruina, hemos perdido la Diputación y no hemos capitalizado ni uno de los votos que perdió IU, hemos contado además con la baza de Rosa Aguilar, que ha apoyado al candidato, y todo el esfuerzo y todo el entramado de la campaña no ha servido por eso. Con estos resultados, el equipo de dirección tiene que marcharse. Tiene que venir gente nueva, con ideas renovadas de cara a las próximas elecciones. El PP ha acumulado mucho poder y con dos mayorías absolutas, en el Ayuntamiento y en la Diputación será muy difícil ganarle de nuevo, eso nos va a llevar de cuatro a ocho años. Por eso hay que empezar a renovar y a trabajar ya.
-¿Qué cree que se ha hecho mal para que el PP alcance un poder sin precedentes en Córdoba y que se haya dado la vuelta a mayorías absolutas de la noche a la mañana?
-No se ha realizado un trabajo pormenorizado con las agrupaciones locales. La Ejecutiva provincial debe saber diariamente cómo funcionan las agrupaciones locales y ver cómo van los alcaldes. Lo que ha ocurrido en Pozoblanco no se ha explicado bien a la ciudadanía todavía. En Peñarroya-Pueblonuevo se ha cambiado nuestra mayoría absoluta por una del PP; es evidente que algo ha pasado para que esto ocurra en la relación entre la candidatura, la agrupación local y la dirección provincial. ¿Era esa candidatura representativa del PSOE de Peñarroya? ¿Había problemas entre la alcaldesa y el partido? Todas esas cosas hay que verlas. Esto son ejemplos de lo que no se ha tenido en cuenta en múltiples casos.
-En parte, Durán achaca los resultados al efecto dominó que ha tenido el descontento de la gente con el PSOE a nivel nacional y que finalmente ha afectado a las municipales como nunca había ocurrido. ¿Qué le parece?
-Eso no tiene nada que ver. No se puede escurrir el bulto. Aquí hay una responsabilidad evidente. Mire, en 1995 estábamos en una situación tremenda. Todavía coleaba el caso GAL, el de Juan Guerra, teníamos al ex director general de Guardia Civil desaparecido por ahí, había una crisis económica importante... A mí me llegaron a escupir por la calle y me decían que tenía las manos manchadas de sangre. Yo era entonces secretario provincial del partido y mantuvimos la Diputación, ganamos en casi todos los municipios, grandes y pequeños, y conseguimos cinco concejales en la capital. Entonces nos boicoteaban los actos, nos llenaron la sede de graffitis, pero se hizo un gran trabajo por parte de la Ejecutiva provincial y de las agrupaciones, algo que no ha ocurrido en esta ocasión. Por tanto, pensar que se van a ganar las autonómicas después de lo que ha ocurrido es una locura. Difícilmente se pueden conseguir unos buenos resultados en Andalucía con equipos provinciales que han demostrado que su trabajo no es un bueno, porque se han perdido las ocho capitales de provincia y diputaciones. Lógicamente, son equipos que no tienen capacidad para apoyar al candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta de Andalucía. El partido, ahora mismo, no tiene credibilidad.
-¿Por qué aboga usted entonces en estos momentos?
-El debate debe surgir ya, antes de las vacaciones, porque ahora se puede hacer un debate de ideas, no de necesidades. Me explico. Entre la Diputación y el Ayuntamiento teníamos más de 100 asesores y muchos cargos. Mucha de esa gente se va al paro y cuando pase un año muchos estarán en situación de necesidad. Entonces se planteará un debate interno y muchos lo abordarán desde la necesidad de un empleo, de un cargo, y eso no es bueno. Por eso, el debate se tiene que abrir ahora, porque dentro de un año, después de las autonómicas, se pierdan o no, habrá problemas importantes por esa necesidad a la que aludía y los debates deben surgir por las ideas no por los puestos de trabajo.
-El secretario provincial, Juan Pablo Durán, ha sido además candidato a la Alcaldía por el PSOE y durante los últimos meses ha habido debates en torno a al relevo Rafael Blanco, del comentado pero no ejecutado cambio de la delegada del Gobierno, Isabel Ambrosio, ¿en qué medida ha influido esto en el resultado de las municipales?
-Juan Pablo Durán ha sido el que ha querido ser candidato y yo no digo que dimita como concejal, pero sí debería hacer un ejercicio de responsabilidad y convocar un congreso extraordinario para que de aquí a las autonómicas haya un dirección provincial que trabaje mejor.
-Pero él ha dicho que ha sido el primero que ha hecho autocrítica...
-No, él no ha hecho autocrítica, ha hecho autobombo.
-¿Ocurrirá lo mismo en Andalucía que en Extremadura?
-Insisto en que el PSOE tiene que cambiar de rumbo ya. No podemos esperar a perder para cambiar porque se anteponen los intereses personales a los del partido. Delante de todo esto están los intereses generales de la población andaluza, porque yo creo que el PSOE es un partido útil para Andalucía, es valido para la población, pero nos estamos apartando de ellos a empellones, les estamos diciendo que no nos voten y eso pasa porque no tenemos equipos que le expliquen a la gente porqué se toman las decisiones en una situación de crisis como la actual. Necesitamos renovación para decirle a la ciudadanía que la crisis actual no es culpa de los socialistas ni de Zapatero, que la crisis actual viene de una persona que tiene nombres y apellidos y de una gestión encabezada por José María Aznar y su legislación del suelo, que provocó un boom inmobiliario y la especulación. Y ahora el PSOE tiene que lidiar con esta crisis que viene de entonces y tomar decisiones complicadas. Esas decisiones impopulares, que han sido tomadas para que España no sea intervenida, no se le ha explicado todavía a la gente.
-¿Y cómo se explica todo eso?
-Todavía hay tiempo para explicar todo lo que ha ocurrido con gente renovada, con una nueva metodología, con diseños novedosos. Pero sobre todo, tiene que haber gente capaz de hacerlo, algo que está demostrado que no es cosa de direcciones provinciales como la de Córdoba. Se tienen que apartar y dejar paso en un congreso extraordinario porque todavía estamos a tiempo. Los que hay ahora están perdidos y no pueden dirigir nada porque están a lo suyo, a salvar su situación personal, mirándose el ombligo permanentemente.
-IU ha perdido en la capital, pero cobra especial protagonismo por cuestiones como la de Extremadura, ¿cómo ve a la coalición?
-En 1999 IU sacó nueve concejales, bajó, y el PSOE seis. Gobernamos juntos y mientras nosotros nos dedicamos a trabajar otros vendieron esa gestión . Las dos formaciones sacamos luego en 2003 dos concejales más, pero el incremento lo capitalizó Rosa Aguilar. IU entonces decidió gobernar a partir de ese momento en solitario, no entendió el mensaje de la ciudadanía, que dijo que gobernáramos juntos . Desde entonces han ido bajando y el remate ha llegado en estas pasadas elecciones, en las que un partido, Unión Cordobesa, ha vendido lo mismo que vendía IU. Ha hablado de arreglar el problema de las parcelaciones y gracias a mensajes como ese, a mensajes que antes eran de IU, le ha quitado 25.000 votos. Pero en cualquier caso, lo de IU trasciende de Córdoba porque si miramos lo de Extremadura es un ejemplo más de que al PP le interesa una IU fuerte para mermar al PSOE. Así, la derecha puede revalidar mayorías absoluta y no le quepa la menor duda de que el PP ayudará a IU y la financiará. Eso lo vamos a ver en los próximos años y por eso el PSOE tiene que volver atrás y fijarse en lo que está pasando en la calle, por ejemplo, con el movimiento ciudadano del 15-M. El PSOE tiene que darse cuenta de que la gente está demandando otra forma de hacer política, la sociedad lo demanda y hay que adaptarse.