Un ministro propio de tiempos de Franco. El ministro de educación -quien lo diría- cultura - eso que parece no conocer - y deporte, Jose Ignacio Wert ha sido noticia durante gran parte de la semana por mostrar su apoyo a aquellos centros propios del Opus Dei que abogan por la segregación, dividiendo sus aulas a razón de sexo.
Por si no subiese el pan con sus comentarios, Wert no solo ha mostrado su apoyo a este tipo de centros, sino que además ha insistido en contradecir al propio Tribunal Supremo justificando que dichos centrosdeben ser financiados con dinero público cabiendo la posibilidad si es necesario de cambiar la ley para ello. Independientemente de mi ideología y de mis creencias, el Opus Dei está legitimado para crear centros donde separen a los niños como ganado barato a razón de sexos, pero es totalmente ilícito que dichos centros sean financiados con el dinero público de la ciudadanía que cree en una educación pública, gratuita,  igualitaria y que no discrimine por razón de sexos, religión o cultura, cosa que en este caso si están haciendo -discriminar por razón de sexo-.
No obstante justifican la teoría de la segregación argumentando que ambos sexos recibirán la misma educación. Si hoy aceptamos este tipo de discriminación, ¿quien no nos dice que pretendan para el día de mañana llevar a cabo proyectos de segregación a razón de nacionalidad? - por un lado inmigrantes, y por otro españoles -.
Tal vez el simil para muchos se salga de contexto pero la realidad es el mejor argumento para demostrar que el Partido Popular al frente del Gobierno encamina cada uno de sus pasos a alcanzar una realidad social propia del franquismo, donde los niños y niñas son separados a razón de sexo, donde el uso del tupper marque la clase social y donde la sanidad sea quien separe a razón de nacionalidad. El PSOE no lo hizo del todo bien en la pasada legislatura, pero antes de hacer un proyecto de ley o modificar alguna ley educativa, consultaban a "dios y su madre", códigos y memorándum. Este señor se está limitando a la imposición por la fuerza contradiciendo al mismísimo Tribunal Supremo. 
¿Es coherente que tenga un niño que pagar por comer en el colegio de su propio tupper hasta 3€ al dia, y que en cambio las clases de religión sean financiadas por el Estado? Bajo mi punto de vista, un rotundo NO.
Y por si fuese poca la intransigencia del ministro, no debemos restar importancia al análisis educativo que hizo en su día del cual sacó en claro que le sobraban 20.000 educadores en toda España. Sin comentarios.
¿Estos son los planes del Gobierno por apoyar a la educación pública? ¿Estos son los esfuerzos del Gobierno por fomentar el empleo? 
Asistimos a un nuevo atropello al sentido común democrático y una nueva representación del espíritu en vida de la "wertgüenza española".

Por último dirigir una cuestión al ministro Wert: ¿tanto le marcó la canción de Esteso -Los niños con los niños, las niñas con las niñas -? Limítese a cumplir la ley y a dejar de dar subvenciones a aquellos centros de adoctrinamiento eclesiástico que apoyan cualquier tipo de discriminación.

                                                                                            Dani Ruiz|COLABORADOR|http://elblogdedaniruiz.blogspot.com.es/ |
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